Creencias Limitantes, la raíz del crecimiento personal

Alguna vez tuviste la sensación de estar dándolo todo y aún así, no conseguir aquello que quieres o deseas?

Sea comprarte la casa de tus sueños, ganar más dinero con tu trabajo o negocio, o encontrar al amor de tu vida…

Y con el tiempo y los intentos fallidos, comienza a aparecer esa frustración e indignación que te lleva a preguntarte… ¿Cómo es posible, habiendo puesto toda mi fuerza de voluntad? ¿Qué más tengo que hacer para conseguir esto?

Espero poder ayudarte a entender qué es lo que te puede estar pasando en este post sobre las creencias limitantes. Avancemos!

Mientras no logres transformar lo inconsciente en consciente, lo inconsciente guiará tu vida y tu le llamarás destino” – Carl Jung

¿Qué son las creencias?

Una creencia es algo que consideramos una verdad absoluta y que no cuestionamos. Y además, es una información que está “grabada” en las profundidades de la mente subconsciente y que como tal te lleva a actuar de una determinada manera frente al asunto relacionado con esa creencia.

Para entender las creencias es importante comprender como funciona el subconsciente humano.

De manera muy resumida, es una parte del cerebro (la más primitiva), que tiene la función de almacenar información de tu vida con el propósito de protegerte en futuras situaciones y así asegurar tu supervivencia.

Si un día te acercaste a acariciar un perro y te mordió, en ese instante se producen unas emociones en tu cuerpo que hacen que esa experiencia quede impregnada en el subconsciente en forma de “archivo de información”, que en este caso podría ser: “los perros son malvados y peligrosos”.

Avancemos! Pero antes es importante compartirte una peculiaridad más que caracteriza a la mente subconsciente: esta no cuestiona nada, no piensa por si sola, no revisa la información almacenada mediante tus experiencias de vida, solo guarda y clasifica. Y aquí está, como veremos a continuación, el gran meollo del asunto.

Entonces… ¿Qué son Creencias Limitantes?

Las creencias limitantes son aquellas creencias o pensamientos que interfieren con aquello que deseas. Son “conclusiones” que aprendiste en un momento de tu vida y que te fueron útiles en ese momento, pero que hoy se encuentran desactualizadas.

Siguiendo con el ejemplo anterior, quizás unos años más tarde quieras poder interactuar con las mascotas de tus amigos o incluso tener una, porque a pesar de que en tu mundo interior “los perros son malvados y peligrosos”, las posibilidades te muestran que también hay perros buenos y cariñosos.

Es demasiado probable que todo aquello que tienes en tu vida y que has conseguido sea porque no has generado ninguna creencia limitante acerca de ello. En otras palabras, lo has conseguido porque tu mente subconsciente te apoya en esa área de tu vida.

Y de hecho esto es algo que tu mismo/a puedes comprobar. Fíjate en qué área de tu vida las cosas no están funcionando, y luego intenta remontarte a tu pasado para ver como eran las cosas con ese asunto (puedes recurrir a escribir o a cerrar los ojos y hacer una breve meditación para que sea más sencillo acceder a recuerdos).

Si por ejemplo, el problema que tienes es que siempre estás buscando ganar más dinero pero nunca lo consigues, seguramente hayas tenido vivencias o hayas tenido un padre con creencias limitantes sobre el dinero.

¿De dónde vienen las creencias limitantes?

Hay 3 fuentes principales desde dónde se han formado nuestras creencias:

1) Como no podía faltar, la familia:

Es inevitable que absorbamos creencias de nuestra familia, tanto con cosas que nos decían como “para ganar dinero hay que sacrificarse”,  así como a través de observar conductas de las personas que nos cuidaron de pequeños.

En nuestra casa y en contacto con nuestros progenitores es cuando estamos más expuestos a “instalarnos” creencias. Cuando somos niños somos como una esponja que observa, experimenta e incorpora sin parar; mucho más que en otras etapas de la vida.

De hecho, entre nuestro nacimiento y los 7 años de edad, se sabe que nuestro cerebro funciona en ondas “Zeta” y “Delta”, que es un estado cerebral en el cuál somos mucho más sumisos a lo que nos dicen y cuando las referencias externas son mucho más potentes como un modelo a seguir. Es por eso que los niños chicos se pasan durmiendo, estas ondas son mucho más lentas que las que emite nuestro cerebro luego de las 7 años de edad.

En esta primer etapa de la vida estamos completamente conectados con los estados emocionales de nuestros padres, y en cierta forma nos volvemos un reflejo de ellos.

Muchas de las creencias a las que les guardamos más lealtad vienen de estos primeros años de vida y de lo que escuchamos y vimos de nuestros cuidadores.

Gracias a la Reprogramación de creencias limitantes, podemos llegar a esos momentos y saber como te están bloqueando hoy en día para poder transformar esos pensamientos limitantes en potenciadores.

2) Experiencias de vida:

Cualquier experiencia que se vivenció como desagradable emocionalmente queda impresa en el subconsciente como un drama latente.

Entonces cada vez que vivas algo relacionado con esa experiencia previa, se disparará tu creencia limitante respecto a esto.

Ejemplo: Si en algún momento de tu vida tuviste un accidente de automóvil que resultó una experiencia desagradable, es casi seguro que forjarás una creencia como “los automóviles son peligrosos” o “no es seguro para mi subirme a un automóvil”.

Cada vez que lo hagas se encenderá la alarma. A menos que trabajes esa creencia y te liberes de ella.

3) Educación:

Los lugares a donde fuimos a que nos cuiden y a aprender cuando éramos niños y adolescentes son nuestra segunda casa y un lugar donde también absorbemos muchas creencias. De los maestros, de los compañeros, de los materiales que nos compartían, y en general, de las experiencias vividas allí. Y en cierta forma, cada vez que aprendemos cosas nuevas y podemos poner en práctica y comprobar beneficios que nos provee, estamos instalando nuevas creencias.

4) Culturales:

De las cosas que más buscamos las personas es pertenecer. Esto se debe en gran parte a que durante la mayor parte de nuestra evolución como humanos, nuestros ancestros vivieron en tribus. Y era fundamental mantenerse unido a la tribu para sobrevivir.

Esto ejerce una gran influencia en nuestro comportamiento moderno. Seguimos a nuestra familia, amigos, entorno, que tienen sus propios estándares y expectativas. De aquí aprendemos muchas creencias, como por ejemplo “tengo que ser hincha de un cuadro de fútbol”.

Por ejemplo, al viajar uno puede ser testigo y ver más claramente cuáles son aquellas creencias que comparte la población y raramente son cuestionadas.

En Colombia por ejemplo he visto que la gente es muy católica y los domingos todos se reúnen en las iglesias.
En India las vacas son muy sagradas y los Hindú las respetan mucho. No se alimentan con las vacas.

La cultura nos imprime creencias desde que nacemos.

¿Qué creencias limitantes existen?

Las creencias limitantes más comunes son: “no puedo”, “no soy capaz”, “no es seguro para mí”, o incluso “no es seguro para los demás”.

Por ejemplo, “no es seguro para los demás que yo sea exitoso”, puede ser una creencia que tenga instalada una persona que creció en una familia muy humilde y de escasos recursos, ya que el éxito podría ser un motivo de ofensa para con su familia.

Otro ejemplo: “no es seguro para mi enamorarme”, puede ser una creencia que se instaló en tu mente cuando estabas en la escuela y la niña o niño que te gustaba te dejó por cualquier motivo.

Y con este ejemplo podemos ver claramente como esa creencia funciona como “limitante”. No sabemos porqué esa niña o niño te abandonó, quizás su papá le dijo que no quería que se acercara a personas del sexo contrario, o tal vez simplemente prefirió pasar más con sus amigas porque era vergonzosa y era más divertido.

El hecho es que tú interpretaste de eso, esa es la creencia. Tal vez que “no soy digno de amor”, “no me veo bien”, o “no merezco tener pareja”.

Es increíble que ese evento que sucedió hace 20, 30 o 40 años, hoy te siga impidiendo tener una pareja estable. Así de enredada es nuestra mente!

Pero el asunto es que la mayoría de las creencias son falsas interpretaciones que generan falsos pensamientos y conductas que no son tu esencia.

Creencias limitantes más comunes

1) Creencias de Merecimiento:

Esta es la base de todas las creencias. Si la tienes en forma de limitante puede ser un gran freno en tu vida para todo aquello que te propongas. De hecho el merecimiento es la base de la mentalidad de escasez.

Y si la tienes positiva es un gran poder para avanzar hacia tus metas.

El merecimiento está asociado con sentirnos valiosos.

2) Creencias de Beneficio:

Son las del tipo “está bien” o “no está bien”; “es bueno para mí” o “no es bueno para mí”

Ejemplo: Tal vez en algún momento del pasado te pusiste a llorar por algo y alguna persona importante para tu te dijo que “llorar es de perdedores, hay que ser fuerte”.

Estas creencias pueden tener beneficios secundarios. Los beneficios secundarios son ciertas contradicciones que tenemos en nuestra vida. Ejemplo: Es bueno para mi recuperarme de la pulmonía, pero no quiero regresar a trabajar en donde no me gusta. Por lo tanto, “no es bueno para mí recuperarme de la pulmonía”.

Como puedes ver, la mente es bastante rebuscada y compleja.

3) Creencias “No es seguro”:

Este tipo de creencia es muy limitante porque cada vez que intentes hacer algo relacionado a esta creencia se disparará una carcaza enorme en tu interior que quiere evitar que hagas eso.

Ejemplo: En el caso de una persona que tuvo padres muy exigentes, y cuando veían al niño/a tranquilo/a le decían: “Estar relajado es de vagos, hay que ser productivo y trabajar”.

Esto podría resultar en que estar tranquilo o relajado está asociado con que no es seguro.

4) Creencias “No soy capaz”:

“No soy capaz de emprender un negocio propio”, “No soy capaz de cocinar platos complejos”, “No soy capaz de levantarme a las 5am”

Esta es una creencia aprendida que puede frenarte a conseguir resultados en la vida.

Por ejemplo, un padre narcisista puede fácilmente crear un ambiente para que se instale esta creencia en la mente de un niño, al estar constantemente subvalorizando lo que pueden ser capaces de hacer los demás, afirmando que el siempre lo hará mejor.

O también puede que una maestra en la escuela haya sido demasiado sobreprotectora con una niña, al punto de que luego siente y piensa que no puede hacer las cosas por si sola.

5) Creencias “No me permito”:

Esta es una creencia que me hace creer que tengo permiso para algo o que no lo tengo, es extremadamente limitante. Esta es la creencia del clásico “puedo” o “no puedo”. El permiso puede ser nuestro o puede ser de figuras de autoridad.

Ejemplo: No me permito dejar nada de comida en el plato porque mi madre me decía que había que comer todo porque lo pobres no tienen lo que comer.

Las creencias “Merezco”, “Soy Capaz” y “Me permito” son las bases de que podamos lograr cualquier objetivo que nos propongamos. Son las que tienen más peso.

¿Cómo eliminar las creencias limitantes?

Esta misma pregunta me la hice yo también durante gran parte de mi vida. Siempre pensé que eso de las creencias limitantes era algo a nivel neuronal, demasiado científico e inaccesible.

Así que cada vez que me ponía a investigar, al cabo de un rato, lo dejaba para buscar esperanza en alguna otra cosa, me decía “esto es muy complicado para mí”.

En el 90% de la información que se suele encontrar en internet pasan dos cosas:

1) Es complejo: Se enseñan métodos que son demasiado complejos y difíciles de aplicar. Como por ejemplo las repeticiones, que se resume a repetir unas 1.000 veces por día la creencia potenciadora.

2) No hay profundidad: Está lleno en las redes sociales de coaches y mentores que te dicen consejos muy motivadores como “controla tus pensamientos”, “mantén una mente positiva”, “lo que crees lo creas” como si se tratara de un clic que se hace en 2 minutos.

O todos esos libros que te hablan de la mentalidad que hay que tener para tener abundancia en la vida y mencionan creencias pero no te enseñan como cambiarlas.

La buena noticia es que si puedes cambiar tus creencias limitantes de una forma sencilla, rápida y efectiva a través de la reprogramación.

Y aunque puede que te resulte un poco extraño el término, es algo que no tiene nada de complejo y que se puede hacer rápidamente en cuestión de unas horas.

No necesitas aprender hipnosis, hacer el mejor curso de coaching, ni pasar años en terapia tradicional para encontrar tus creencias.

La reprogramación se trata de comunicarse con el subconsciente para ver qué información tiene archivada e identificar qué creencias te están impidiendo alcanzar aquello que quieres.

Esto se hace a través de unos test quinesiológicos con el cuerpo en cuestión de minutos, y nos permite confirmar que creencias tienes establecidas; algo que te parecerá increíble. Cualquier persona que experimente un test muscular por primera vez queda de boca abierta al ver como efectivamente su subconsciente responde.

Una vez tenemos las creencias limitantes, pasamos a la reprogramación.

Esto son una serie de técnicas y ejercicios con los que podemos liberar el estrés asociado a la creencia limitante y luego pasar a incorporar la nueva creencia potenciadora.

Lo genial de esto es que te dará la tranquilidad de que no es algo esotérico ni nada raro, porque te llevarás una respuesta de “Sí” de tu propia mente subconsciente al terminar la sesión, cuando al principio la respuesta para tu creencia era que “No”. Es decir, te quedas con el potencial para lograr tu objetivo.

Si quieres eliminar los bloqueos que te limitan y conseguir todo aquello que te propongas puedes concretar una cita conmigo AQUÍ.


Germán Ali
Germán Ali

Soy tu entrenador mental para que puedas liberarte de tus bloqueos y encender tu potencial. Coach, especializado en la mente subconsciente y en creencias, certificado en reprogramación de creencias limitantes.

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