¿Cómo cambiar la mentalidad de escasez?

Para cambiar la mentalidad de escasez tenemos que encontrar cuales son las creencias limitantes sobre el dinero que tenemos y están manteniendo esa forma de pensar. Podrían ser frases como “si tengo mucho dinero significa que alguien más va a tener menos” o “la gente debería tener solamente el dinero suficiente para vivir y no más”. Una vez que las tienes identificadas puedes cambiarlas por otras creencias potenciadoras que estén más alineadas con la abundancia.

La mentalidad de escasez viene de nuestra programación mental respecto al dinero, sobre todo de las cosas que nos dijeron las personas que nos cuidaban cuando teníamos entre 1 y 7 años de edad.

Y esto no es menor, porque tienes que saber que “la escasez” no eres tu, es simplemente algo que aprendiste y que quizás te fue útil en algún momento de tu vida pero ya no más ¿Quieres tener acceso a todo el potencial ilimitado que existe en el universo verdad?

Entonces primero empecemos por entender de donde viene esto:

La base de la mentalidad de escasez es el merecimiento

Los pensamientos y actitudes que tienes son solo la punta del iceberg. Te sonarán cosas como “no me lo puedo permitir” , “esto no es para mí” , “demasiado caro, en algún otro momento”.

Estos pensamientos son expresiones de creencias muy poderosas como “no merezco”. El merecimiento es una de las creencias más limitantes para cualquier persona, de hecho es una de las 7 creencias más fuertes y que más condicionan.

Lo que hacemos cuando actuamos y pensamos desde la escasez es justificar esa creencia de no merecimiento: “yo no merezco cosas valiosas”, “no merezco una relación próspera y amorosa”, “no merezco disfrutar de mi trabajo”. Entonces actuamos de una manera que esté alineada con esas creencias para justificarlas y reforzarlas.

6 formas de cambiar la mentalidad de escasez:

Hay varias formas de combatir una mentalidad que no nos está ayudando. Siempre hay que hacer un esfuerzo extra para cambiar la perspectiva y salir de ese patrón de pensamiento. Primero identificarlo y luego cuestionarlo para que nuestra propia mente se de cuenta de que ya no tiene ningún sentido seguir sosteniendo esa “verdad subconsciente”.

Intentaré compartirte cosas bien prácticas, aquí vamos:

1) Sácalo hacia afuera

De ahora en más, te invito a que cada vez que te sientas actuando desde el miedo y no desde la abundancia, hagas una pausa para reflexionar.

En lugar de seguir con tu vida, quedándote con esa sensación algo desagradable en tu interior, haz una pausa, coge un lapicero y escribe.

Siempre que estamos actuando desde antiguas creencias se siente una especie de incomodidad en el cuerpo. Lo que sucede es que estás acostumbrado/a a no prestarle atención a estas “alarmas”, pero si hacemos un esfuerzo por estar más atentos y conscientes de esas sensaciones podemos empezar a desarticularlas. Recuerda que tu cuerpo es tu mente subconsciente, tienes que estar atento a tu cuerpo.

Siempre es muy aclarador hacerse preguntas; incluso aunque no las contestes. Si estás en un lugar público puedes retirarte al baño; si estás siendo influenciado/a por otras personas a tomar una decisión pero algo te dice que no es la correcta, pide una pausa…

Sacar hacia afuera es una manera eficaz de salir del laberinto de la mente y ver las cosas con más objetividad.

Hazte preguntas como:

¿Cómo me siento en este momento?
¿Porqué me estoy sintiendo así?
¿Para qué me sirve actuar de esta manera?
¿Estoy pensando/actuando como quiero realmente o lo hago de una forma predeterminada?
¿De donde podría venir esto?

Al responder estas preguntas verás como enseguida desaparece la necesidad de reaccionar por inercia. Acabas de entrenar a tu mente!

2) Entrena tu músculo de recibir

Cuántas veces te han invitado con algo y has respondido “no no es necesario, realmente” , “no te hubieras molestado” , o incluso contigo mismo/a. Te has encontrado inventando cualquier tipo de escusas para evitar darte algo que quieres?

La pregunta aquí es ¿Porqué? ¿Porqué no? ¿Qué puede pasar si recibo con alegría y gratitud?

Te darás cuenta que nada pasa, y que incluso todo es mucho mejor cuando lo empiezas a hacer. Es como entrenar un hábito nuevo, en lugar de decir que “no”, comienza a decir que “si” y ya verás los resultados.

Para esto es importante nuevamente practicar la auto observación, poniendo consciencia presente a los momentos en que se dan estas situaciones y así evitar responder o actuar de manera automática.

Una breve historia: Cuando era adolescente formaba parte de un grupo de amigos en el que por algún motivo no nos hacíamos regalos en los días de los cumpleaños. Nos juntábamos a festejar pero había una especie de “acuerdo” en el que todos sabíamos que no era necesario ir de compras porque los demás tampoco lo harían.

Una vez, luego de varios años de amistad, uno de ellos llegó con una bolsa de una tienda de ropa en la mano a uno de los cumpleaños. Todos nos quedamos sorprendidos y la persona que cumplía años ese día dijo “pero… si nosotros no nos hacemos regalos, qué es esto?”.

A partir de ahí, se rompió el hielo y todo cambió, empezamos a hacernos regalos y la verdad que fue muy positivo.

¿Era esta mentalidad de escasez? Pues quizás para algunos si y para otros no, pero lo que quiero mostrarte es que estábamos actuando de una manera establecida sin cuestionarnos el porqué.

Lo mismo pasa con las creencias, pueden ser totalmente irracionales e incoherentes pero aún así las consideramos verdades absolutas e irrefutables.

3) Agradecimientos presentes y futuros

Estoy casi seguro de que ya habías escuchado o leído sobre el poder de “ser agradecidos”, sobre todo para cambiar la “mente escasa”.

Sin embargo, quiero darte algunos tips extra sobre cómo y porqué hacerlo, aquí van:

a) ¿Por qué son tan poderosos los agradecimientos?

Los agradecimientos funcionan porque nos permiten poner nuestra atención en aquello que tenemos en lugar de estar siempre pensando en aquello que nos falta o que “tenemos” que conseguir.

Es una forma de re entrenar la mente para que se enfoque más en las flores (las posibilidades, lo que ya tienes pero a veces no ves, vivir más en el presente) que en las hierbas (lo que te falta, estado de supervivencia, estrés).

Y como aquello en lo que te enfocas se expande, entonces si solo te enfocas en lo que te falta, atraerás más escasez a tu vida.

Está demostrado científicamente que al agradecer se producen unas sustancias químicas en el cerebro que te generan bienestar y que reducen la producción de hormonas del estrés que es lo que te ata a la escasez.

b) ¿Cómo hacer los agradecimientos exactamente?

Puedes simplemente escribir en una hoja todo lo que se te venga a la mente por lo que estés agradecido/a, en el momento en que lo hagas.

Tip: Tener un cuaderno solo para este propósito tiene varias ventajas:
– Puedes ubicarlo en un lugar donde lo puedas ver siempre para mantener el hábito (como en tu mesa de luz).
– Puedes poner fechas a cada página para ver tu progreso.
– Tiene un límite para que sepas que tu hábito/objetivo de agradecer está cumplido: una carilla.

Ejemplos de agradecimientos en la mañana:

Gracias por haber descansado bien
Gracias por tener una cama cómoda en donde dormir todas las noches
Gracias por esta deliciosa tasa de café que me tomo todos los días
Agradezco el abrazo que me dió mi pareja hoy al abrir los ojos
Gracias por la mirada de mi perrita mientras preparaba mi ropa para salir

Y así, pones cada “frase de agradecimiento” en cada renglón de tu hoja hasta llegar hasta abajo, y listo ¡agradecimientos cumplidos!

Tip: Lo más importante de los agradecimientos es sentirlos. Cuanta más emoción le pongas más beneficios te traerá a tu vida. Es decir, no se trata solo te ponerte a escribir rápido para sacarte la tarea de arriba. Intenta conectar con cada cosa que escribes, usar la imaginación para revivir ese momento, generar sensaciones de gratificación en tu cuerpo.

Tip: Puedes hacerlo antes de irte a dormir ya que te será más fácil hacer la lista mientras recuerdas todo lo que has hecho en el día. Además esto mejora tu memoria y te ayuda a descomprimir tu mente para descansar mejor.

Por mi parte, aunque suela ser un poco más desafiante tal vez, suelo hacerlo también en la mañana porque me ayuda a elevar mi frecuencia para el resto del día.

c) Agradecer lo que vendrá

Esto si que estoy seguro que probablemente no lo habías escuchado antes. ¿Sabías que puedes agradecer por aquello que aún no tienes?

Agradecer por aquello que nos gustaría tener en nuestra vida, produce estados elevados de conciencia que nos acercan más a manifestar eso en nuestra realidad.

Qué te parece si dejas los últimos 3 o  renglones de esa hora para dejar volar tu imaginación, conectar con el campo cuántico y escribir cosas como:

Gracias por haber cumplido mi sueño de viajar 3 meses por Indonesia
Gracias por tener mi camioneta azul abajo en el parqueadero
Gracias por haber conseguido el puesto como “director general”

Nuestro cerebro no distingue la realidad de la ficción: por eso nos emocionamos como si conociéramos al protagonista de la película o podemos excitarnos al tener una fantasía sexual, como si ya estuviera pasando.

La realidad es que puedes acercarte más a un futuro deseado agradeciendo por adelantado algo que quieres en tu vida.

4) Autocuidado y amor propio

La mentalidad de escasez no solo se hace presente con el dinero sino también con nuestra forma de vernos a nosotros mismos, nuestras relaciones, nuestro trabajo, y todo lo demás.

Cuando, por ejemplo, no tienes más hambre pero sigues comiendo (me siento muy identificado con este durante una larga etapa de mi vida 😉
Cuando siempre dices que no a las personas que te piden una ayuda
Cuando aplazas y aplazas tu corte de pelo porque “no tienes tiempo”
Cuando compites con tu gran amigo/a por ser mejor en algo

Aunque no me lo creas, la abundancia está muy relacionada con el amor y con todos aquellos sentimientos que te generen altas frecuencias vibratorias.

Por eso es que no es tan importante lo QUE hacemos sino DESDE DÓNDE lo hacemos.

Imagina que dos personas de más o menos la misma edad y con un muy buen estado físico, van al gimnasio todos los días.

Una de ellas va para dar lo máximo, descargar toda su ira y frustración contra su trabajo que odia. La otra persona va al gimnasio para fortalecerse poco a poco, sentirse bien consigo misma y generar un hábito saludable. ¿Quién crees que tendrá más beneficios a largo plazo?

A veces con la intención de obtener un “beneficio” o algo que creemos que es un beneficio, tapamos algo más importante que está por debajo. Así de enredada es la mente, y por eso hay que auto observarnos y poner la intención de auto cuidarnos.

Tal vez te ahorres el dinero del Uber que subió al doble la tarifa a último momento, pero caminarás 15 cuadras bajo la lluvia…

¿Qué mensaje le estás enviando a tu subconsciente en este caso? Seguramente algo así como “unos pesos valen más que yo”

Muchas veces sin darnos cuenta, las preocupaciones y responsabilidades nos llevan a vivir en un estado de supervivencia en donde automáticamente nos ponemos en último lugar.

Nos comenzamos a identificar más con lo material y con lo externo por necesidad porque estamos vibrando en una frecuencia más baja y más densa.

Es en estos momentos cuando hay que poner el freno para romper el ciclo y cambiar.

En resumen, lo que intento transmitirte en este punto es que cuanto más hagas por verte bien, sentirte bien y valorarte, menos pensamientos y sentimientos de escasez tendrás ya que son completamente incompatibles.

Autocuidarte, dar y darte amor es enviar señales de abundancia al universo.

5) Abandonar la queja

El título de este punto en realidad debería ser “abandonar la victimización”, ya que la queja es una de las formas más comunes de victimizarnos.

Cuando nos quejamos estamos ubicando directamente la responsabilidad de algo que no nos gusta en el exterior. Es decir, te estás declarando “escaso” en tu habilidad para resolver algo que hay en tu vida y que no deseas. Nuevamente obtenemos más de lo mismo, en lugar de cambiar.

“Nada cambia en nuestra vida hasta que cambiamos”

Para empezar a cambiar, te invito a que pruebes abandonar la queja para que veas el poder que coges en tu vida.

Lo que sucede es que la queja nos encanta a los humanos, es una forma de olvidarnos a corto plazo de aquello que nos perturba, de sentir un alivio inmediato, y la queja además se vuelve adictiva.

Después de que se vuelve adictiva se convierte en un estado de ánimo, y luego con los años ya forma parte de tu personalidad. Y después te preguntas “¿Por qué se alejan las personas de mi en las reuniones?”

La queja huele mal, siempre.

Te invito a que pases un tiempo sin quejarte de nada, mordiéndote la lengua cada vez que te veas antojado a hacerlo, y probando aceptar todo aquello que suceda en tu vida con los brazos abiertos.

No te quejes si duermes menos de lo que querías.
No te quejes si te dejan afuera de algo.
Evita quejarte si pisas “popó” de perro.
Evita quejarte si pierde tu equipo favorito.
No te quejes si alguien te entorpece el camino.
Si demoras más por culpa del tráfico.

Esto es lo que pasará: al principio te quejarás en automático. Luego te costará mucho pero verás que en algunas situaciones logras aguantarte la queja. Luego sentirás mucha incomodidad en tu interior pero poco a poco te sientes más responsable. Cuando comienzas a sentirte más responsable te das cuenta de que tienes más poder. Luego te adueñas de ese poder y ya no te quejas más, y tu vida comienza a verse mucho más positiva en todos los sentidos. ¡No te quedes solo con mis palabras, compruébalo por tu propio lado!

6) Reprograma tu mente

Reprogramar la mente subconsciente es, básicamente, acceder a la información que está almacenada en nuestro cerebro y cambiarla por otra.

Una vez que la creencia nueva y empoderadora es instalada, entonces podemos empezar a funcionar de otra manera y conseguir o transformarnos en algo nuevo.

De pronto nos sentimos con más energías, o encontramos que ya no nos paraliza el miedo, o se comienzan a dar situaciones que nos benefician para que eso tenga lugar en nuestra vida.

En nuestro cerebro, la parte subconsciente es la que hace que las cosas sucedan. Este tiene el 95% de control sobre nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. La mayoría de nosotros vivimos en “piloto automático” justamente por esta condición humana, actuando en base a las creencias que hemos ido guardando en esta mente subconsciente a lo largo de la vida.

Entonces la pregunta es ¿Cómo hacemos para cambiar con nuestra mente consciente que es solo un 5% frente a ese 95% de “programas” en automático?

Una de las formas más efectivas y rápidas es reprogramándote. Un conjunto de técnicas que se utilizan para comunicarse con la mente subconsciente, encontrar las creencias limitantes, y luego con ciertos ejercicios específicos, poder cambiarlas.

Esta es mi especialidad, y si quieres cambiar para conseguir aquello con lo que sueñas pero que aún no has podido conseguir, puedes ver más AQUÍ.

Antes de terminar, una cosa más… Seguramente encuentres un montón de info y consejos en forma online sobre como cambiar las creencias. Y seguramente todos te aporten algo lo cuál es muy bueno. El asunto es que no siempre es suficiente con la “mentalidad positiva”, repetir afirmaciones, hipnosis, u otros tipos de abordaje al subconsciente.

Este es como una “máquina” muy poderosa como para intentar negociar frente a programas y creencias que llevas tanto tiempo repitiendo que ya se han formado redes neuronales que se activan de forma automática.

Lo otro que marca la diferencia es el tiempo, esfuerzo y dependencia de otras personas que requiere cada proceso para el resultado que obtendrás.

Al reprogramarte tu mismo puedes ver como la respuesta de tu subconsciente a cambiado y ahora “crees” en la nueva información que hemos implantado.

Espero que esta info te haya sido útil. Y recuerda que si quieres agendar una sesión conmigo puedes hacerlo aquí.


Germán Ali
Germán Ali

Soy tu entrenador mental para que puedas liberarte de tus bloqueos y encender tu potencial. Coach, especializado en la mente subconsciente y en creencias, certificado en reprogramación de creencias limitantes.

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